domingo, 29 de enero de 2017
Hoy pude hacerme invisible
Los párpados pesados sobre mis ojos
son gruesas capas de acero
que aplastan
mi voluntad enclenque de mirar indistintamente
los cuatro pasajeros que están sentados detrás mío,
en el colectivo.
La calle se va desplegando mansamente bajo las ruedas,
este aire de tarde vacía se me contagia fácilmente
el empedrado no es suficiente para quebrar la
quietud y mis ojos se cierran, pestañas cómplices.
Todo se deshace fácilmente hoy.
Silvina, febrero 1991.
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