domingo, 8 de noviembre de 2015

SIN TITULO

Cuatro perros
murieron en la madrugada
mientras llovía
ceniza.

Una tormenta de
hilos ásperos
se encrespaba
en torno a sus cuellos.

Una rueda volaba
atrapada
entre ventanas.

Y mientras tanto yo,
dormía.

                                                 Silvina, sin fecha.

No hay comentarios:

Publicar un comentario