SIN TITULO
El mar ha dado una tregua
ha pactado,
efímeras crestas
desbarrancan en la orilla,
Fragmentos de arena
anidan cerraduras
en sus huellas,
ilusionan,
como si la espuma amarga,
envuelta en bocanadas
de olas forcejeando
entre peces de órbitas
vacías,
escupiendo grumos de sal
que forman nubes
surcadas por un
casco de barco
sin proa,
no existiera.
Silvina, agosto 1991.
domingo, 8 de noviembre de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario