Entré y estabas con los ojos en blanco
o fijos quién sabe dónde, lejos,
o cerca o en un punto intermedio que
no acabo de percibir dónde queda.
La membrana que nos une es tan
fuerte que me asusta,
yo trato de cortarla todo el tiempo
pero a veces nuestras pupilas se
encuentran en el medio del fondo del
océano y es como decir
¿que hacés por acá?
pero yo sé qué estás haciendo
y vos sabés qué estoy haciendo.
Yo disimulo, porque en realidad
me enoja nadar en ese fondo
y mi mayor deseo es llegar a la
superficie. Cuando te veo respirar
el aire me sereno, porque la visión
de las branquias para poder sobrevivir
en el agua se asemeja mucho
más a una visión, o a una fantasía
y me imagino que no,
y vos sabés qué estoy haciendo.
Yo disimulo, porque en realidad
me enoja nadar en ese fondo
y mi mayor deseo es llegar a la
superficie. Cuando te veo respirar
el aire me sereno, porque la visión
de las branquias para poder sobrevivir
en el agua se asemeja mucho
más a una visión, o a una fantasía
y me imagino que no,
que sos igual al resto
y que encontrarte en el fondo
del océano
fue un sueño, un preocuparme
demasiado, una casualidad.
Mi propia estadía se transforma
en una caída rápida en el medio de
la noche,
del océano
fue un sueño, un preocuparme
demasiado, una casualidad.
Mi propia estadía se transforma
en una caída rápida en el medio de
la noche,
hacia una sacudida
y la tranquila sensación de comprobar
que estoy entre las frazadas,
exactamente como alguna vez me pusiste
vos.
Silvina, sin fecha.
que estoy entre las frazadas,
exactamente como alguna vez me pusiste
vos.
Silvina, sin fecha.

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